"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

jueves, 22 de junio de 2017

El futuro de la base de Guantánamo

Por Ernesto Londoño
THE NEW YORK TIMES ,21 de junio de 2017

BAHÍA DE GUANTÁNAMO, Cuba — El cheque por 4085 dólares se expide cada año en abril, a nombre del tesorero general de la República de Cuba pero ese cargo dejó de cobrarse hace décadas. La última vez que el gobierno cubano cobró ese cheque fue en 1959.

Sin embargo, presentando ese ínfimo pago anual y sabiendo que ni siquiera será aceptado, Estados Unidos continúa sintiéndose con derechos sobre su más antigua base naval en el extranjero, un terreno de 11.655 hectáreas sobre la costa del sureste de Cuba, sin parangón con ninguna otra base militar en el mundo.

El viernes, Donald Trump anunció un retroceso parcial de la apertura del gobierno de Obama hacia Cuba, al volver a instaurar las restricciones a los viajes e interacciones comerciales. El presidente está cambiando la relación con ese país para intentar sojuzgar al gobierno castrista. Pocas decisiones ejemplifican esa nociva dinámica tan claramente como la enredada historia de cómo llegó Estados Unidos a inaugurar una base naval en esa parte de Cuba.

Guantánamo se conoce actualmente por la parodia legal realizada tras los ataques del 11 de septiembre, cuando el gobierno de Bush lo consideró el lugar ideal para recluir a cientos de sospechosos de terrorismo en un territorio bajo control estadounidense, pero fuera del alcance de las protecciones constitucionales. Desde que se estableció la prisión, en 2002, el estatus legal de los detenidos ha sido el centro de un acalorado debate y una fuente de críticas internacionales.

Qué hacer con los prisioneros que aún quedan en Guantánamo sigue siendo una desagradable pregunta que no ha sido respondida. Sin embargo, hay otras inquietudes más importantes que los políticos estadounidenses han optado por ignorar: ¿es legalmente defendible conservar este territorio a perpetuidad? ¿Los estadounidenses nos hemos convertido en invasores del paraíso?

Durante su campaña presidencial, Donald Trump juró mantener abierta la prisión de Guantánamo y “llenarla con algunos tipos malos”. Desde entonces, sin embargo, ni la Casa Blanca ni el congreso se han pronunciado respecto al futuro de la prisión donde solo quedan 41 detenidos, en unas instalaciones construidas para varios cientos, ni de la base donde viven más de 5000 militares en servicio y civiles. Visité Guantánamo durante unos cuantos días este año con la esperanza de formarme una idea de lo que podría ser la siguiente etapa de esta extraña base.

Para entender qué debería pasar, es necesario recordar un poco de historia.

Estados Unidos adquirió formalmente Guantánamo después de apoyar la rebelión de Cuba contra el dominio colonial español. En 1901, Estados Unidos forzó a Cuba a aceptar una serie de condiciones para que las tropas estadounidenses se retiraran de la isla. Los términos del acuerdo daban a Estados Unidos el derecho de intervenir en Cuba siempre que lo considerara necesario, y a comprar o rentar tierras “necesarias para obtener carbón o para estaciones navales”. El arrendamiento inicial de Guantánamo se fijó en 2000 dólares al año, pagaderos en monedas de oro. El trato solo puede ser rescindido de mutuo acuerdo.

Poco después de que Fidel Castro asumió el poder en 1959, el gobierno cubano exigió el retiro de las fuerzas estadounidenses de Guantánamo, y a lo largo de los años ha incluido palabras cada vez más explícitas en su constitución para dejar en claro que considera la base como un territorio ocupado ilegalmente.
¿La presencia continua de Estados Unidos en Guantánamo es válida según las leyes internacionales? La respuesta directa es no.

“Constituye una ocupación beligerante”, afirmó Alfred-Maurice de Zayas, un erudito en leyes internacionales que cree que la base choca con los principios definidos por la Convención de Viena. Aún así, no se espera que se resuelva el conflicto acerca de Guantánamo principalmente porque “Cuba no está en posición de echar a Estados Unidos al agua”.

Incluso si el estatus legal de la base fuera válido, ¿es necesaria? Los altos funcionarios militares sostienen que sí. Además de la prisión, señalan que la base sirve como punto de tránsito para los refugiados cubanos que son interceptados en el mar y consiguen articular el temor creíble de que estarían en peligro si regresan a casa. También ha servido como un centro logístico de respuesta a desastres naturales.

El almirante Kurt Tidd, jefe del Comando del Sur, me dijo que Guantánamo podría ser muy útil en caso de una crisis de migración masiva, una situación para la cual sus tropas se preparan mediante simulacros que duran semanas y les cuestan millones de dólares a los contribuyentes.

Quedarse para manejar la distribución de personas en una futura crisis de refugiados puede sonar loable. Sin embargo, a principios de marzo en la base había 28 migrantes cubanos que esperaban ser ubicados en algún país que no fuera Estados Unidos. Entre empleados directos y contratistas, la Organización Internacional para las Migraciones da trabajo a cerca de 18 personas que se encargan del cuidado de los migrantes. Dada la gravedad de las crisis de refugiados en otras partes, y las alternativas razonables para lo que apenas se ha vuelto un goteo de refugiados cubanos, ¿es esta una empresa fiscalmente responsable?

Antes del 11 de septiembre, Guantánamo se había convertido en unas instalaciones adormiladas operadas por el personal mínimo indispensable. Ahora tiene más de 1400 edificaciones, de acuerdo con la Armada. Eso significa que Guantánamo es más grande que la base naval en Baréin, donde se aloja la Quinta Flota de los Estados Unidos, y la base naval en Rota, España, que son unos de los centros en el extranjero más valiosos para el Pentágono desde el punto de vista estratégico.

Aunque la renta es ciertamente nimia, es costoso operar una base en un territorio que el anfitrión considera ocupado ilegalmente. Hace décadas, los cubanos cortaron el abastecimiento de agua y electricidad de la base, así que Guantánamo debe desalinizar su agua y generar su propia electricidad. Puesto que contratar a trabajadores cubanos no es una opción, los empleos de poca categoría se subcontratan a contratistas de Jamaica y Filipinas.

El cuerpo especial encargado de los prisioneros en Guantánamo cuesta aproximadamente 80 millones de dólares al año, de acuerdo con un vocero. Además de eso, el congreso asignó 181 millones de dólares del año fiscal corriente para las operaciones de la base. Esta última cifra es solo un poco menor a los 195 millones de dólares destinados a las operaciones en Turquía, uno de los más importantes centros de la campaña militar en contra del Estado Islámico. Si suponemos que la prisión sigue siendo la razón principal para mantener la base abierta, su presupuesto actual resulta ser de 6,3 millones de dólares por recluso (el costo anual promedio de un preso federal en 2015 era de poco menos de 32.000 dólares).

Conforme la población de reclusos disminuyó durante los últimos años del gobierno de Obama —que buscó, sin éxito, cerrar la prisión y transferir a los presos restantes a algunas instalaciones dentro de Estados Unidos— el Pentágono se ha embarcado en un frenesí de construcciones en la base. En julio pasado, emitió una convocatoria para contratos de construcción por 240 millones de dólares. El mes anterior, el Pentágono otorgó un contrato de 66 millones de dólares a una constructora propiedad de una familia cubanoestadounidense para edificar una nueva escuela en la base, destinada a los hijos de las personas destinadas ahí durante largos periodos.

El congreso no ha cuestionado seriamente los méritos de esta situación. Durante una audiencia en la Cámara del Comité de Relaciones Exteriores celebrada en marzo de 2016, solo un legislador argumentó que Estados Unidos debería reconsiderar su derecho sobre esa tierra. “En mi mente, se trata de algo que podría definirse perfectamente como colonialismo”, dijo el representante demócrata de Florida Alan Grayson, quien ya no es miembro del congreso, durante la audiencia.

¿Estarían los cubanos dispuestos a permitir al Ejército de Estados Unidos permanecer en la base con un nuevo acuerdo similar a los que regulan la presencia de militares estadounidenses en suelo extranjero por todo el mundo? David Kohner, presidente del Centro de Historia Marítima del United States Naval War College, piensa que este es el momento correcto para hacerse esa pregunta, considerando que se espera que el presidente de Cuba, Raúl Castro, deje el cargo el próximo año.

“Esta es una historia difícil, pero la historia es lo que es”, dijo, y enfatizó la necesidad de renovar los términos de un arrendamiento firmado en 1903.

Desde que el gobierno de Obama comenzó a normalizar las relaciones con Cuba a finales de 2014, los dos gobiernos empezaron a cooperar de manera más cercana en cuestiones de seguridad marítima, flujos migratorios, combate al narcotráfico y cumplimiento de la ley. El cambio de Trump hacia Cuba, ostensiblemente en términos de derechos humanos, es aberrante en una administración que mima a brutales autócratas extranjeros y contradice la filosofía de política exterior del secretario de estado, Rex Tillerson, delineada durante una reciente audiencia ante el senado. “Nos motiva la convicción de que mientras más nos involucremos con otras naciones en cuestiones de seguridad y prosperidad, más oportunidades tendremos de moldear las condiciones de derechos humanos en esas naciones”, dijo Tillerson.

La presencia estadounidense en Guantánamo ha sido desde hace mucho una espina en la psique cubana, un recordatorio de una época de dominio estadounidense que se enseña temprano y con frecuencia en las escuelas cubanas.

Carlos Alzugaray, un académico que se desempeñó como diplomático cubano desde 1961 hasta mediados de la década de 1990, me dijo que se habían realizado debates durante su época en el gobierno cubano sobre lo que este podría hacer para oponerse al derecho que se adjudica Washington sobre el territorio. Por ejemplo, La Habana podría solicitar la opinión de la Corte Internacional de Justicia sobre la legalidad de la presencia estadounidense en Guantánamo, o presentar una nota diplomática detallada exigiendo que se le regrese el territorio.

“Podría presentarse de manera constructiva”, dijo Alzugaray, quien vive en La Habana. “Sería razonable que nos pidieran diez años para irse”.

Alzugaray dijo que el prospecto de negociar una presencia permanente de Estados Unidos en Guantánamo es débil, pero no imposible.

“Requeriría encontrar una solución en la que se respetara la soberanía cubana”, señaló y acotó que, en cualquier caso, no puede continuar bajo las condiciones actuales por siempre. “Es algo que aquí nos lastima a todos”.

Ernesto Londoño (@londonoe) escribió mucho sobre Cuba como editorialista del Times. Pronto será corresponsal del Times en Brasil.

Trump continúa en Iowa su cantaleta anticubana

22 junio 2017 | +



Trump este miércoles en su mitin en Iowa. Foto: Reuters.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió este miércoles combatir contra la “tiranía del comunismo” que en su opinión se aplica en la isla de Cuba.

“Estados Unidos combatirá contra la tiranía del comunismo”, declaró durante un discurso ante sus seguidores en el estado de Iowa.

Trump, quien retomó las acciones contra Cuba, ratificó su interés en desmontar los acuerdos sostenidos por el anterior presidente estadounidense Barack Obama.

“El hecho radica en que el acuerdo con Cuba es malo”, manifestó Trump, quien abogó por alcanzar “un acuerdo mucho mejor”.

La iniciativa anunciada por Trump, el pasado 16 de junio, confirma la continuidad del bloqueo económico a Cuba y endurece las restricciones a los negocios con empresas vinculadas con autoridades de La Habana, además de prohibir los viajes particulares a la isla.

Varios países del mundo, especialmente del continente americano, han rechazado las medidas tomadas por Trump y han abogado por retomar el deshielo iniciado en la anterior Administración norteamericana.

(Con información de teleSUR)

Declaración de la Upec: Periodistas cubanos condenan política de Trump





Los periodistas cubanos, orgullosos herederos de quienes en 1959 abrieron con la Operación Verdad el camino de la defensa argumentada y comprometida de la Revolución, nos sumamos a la condena del ridículo acto anexionista celebrado el viernes 16 de junio en Miami.

Una patética minoría, nostálgica de la Guerra Fría, volvió a secuestrar ese día la política de esa ciudad del sur de la Florida, en un intento por devolverla a la triste misión de ser nido de los “insectos dañinos que le roen el hueso a la Patria”, definición martiana para quienes prefieren el protectorado imperial a la soberanía.

Viendo sonreír, detrás del discurso contra su país de origen, a los “desertores que piden fusil en los ejércitos de la América del Norte…”, tal cual los predibujó Martí en “Nuestra América”, recordamos su pregunta fundamental: “Pues el Washington que les hizo esta tierra, ¿se fue a vivir con los ingleses… en los años en que los veía venir contra su tierra propia?”

En estas jornadas de indignación nacional, hemos tenido el privilegio de abrir nuestros micrófonos, cámaras, páginas, sitios web y redes sociales a la brava y original voz de la sabiduría popular. Y nos creció el amor y el orgullo por lo que somos, por la terca, bella e irreductible identidad cubana.

Por respeto a la Patria de Lincoln y de tantos estadounidenses que han luchado junto a los cubanos dignos por el entendimiento definitivo de nuestras naciones vecinas, sin cortapisas perversas ante diferencias de sistemas y credos políticos, compartimos la madura y soberana decisión del gobierno revolucionario, de mantener abiertas todas las puertas al diálogo, sin concesiones.

No es un compromiso de coyunturas. Es una deuda con lo mejor de la historia compartida, desde los tiempos de Henry Reeve en la manigua cubana, hasta los días que corren, marcados por la impronta de Fidel y de su generación, vencedores del odio con actos de solidaridad bajo el principio martiano de que “Patria es Humanidad”.

Pobres los que incapaces de innovar se refugian en políticas fracasadas, se cuelgan de la bandera de las barras y las estrellas y deliran con un triunfo que no atisban ni sus propios medios de prensa ni la mayoría en Estados Unidos. Frente al aullido huero y desequilibrado del enemigo, los cubanos optamos por la razón, la fidelidad y la firmeza del pensamiento revolucionario, y mantenemos levantada, con Bonifacio Byrne, la bandera que “orgullosa lució en la pelea, sin pueril ni romántico alarde”. La historia y la verdad del pueblo de Cuba constituyen un ensalmo inspirador e invencible.

Presidencia Nacional de la Upec

21 de junio de 2017

Año 59 de la Revolución

Otra pieza del rompecabezas

Luego de un arduo camino, abonado con la constancia de varias personas, tanto de Cuba como de Suecia, regresó a La Habana un fusil del Lugarteniente General, que el público podrá admirar a partir del 26 de junio, en el Palacio de los Capitanes Generales


El Winchester de Maceo se encontraba guardado en un museo en Suecia. A partir del próximo 26 de junio podrá verse en el Palacio de los Capitanes Generales. Fotos: Juvenal Balán

“Lograremos traer a la Patria lo que solo a ella pertenece”. Con esa certeza escribió unos meses atrás Eusebio Leal Spengler, historiador de la Ciudad de La Habana, a Francisco Florentino Graupera, embajador de Cuba en Suecia, en uno de los tantos mensajes cruzados entre ambos desde el instante en que se supo que en una pequeña ciudad de aquel país, ubicada a 90 kilómetros de Estocolmo, se hallaba un arma que había pertenecido a Antonio Maceo Grajales.

A partir de entonces comenzaron a llover de un tirón las preguntas acerca de tan extraordinario suceso: ¿Cómo llegó el fusil a ese lejano sitio? ¿Dónde y quién lo conservó durante este tiempo? ¿Qué lazos unieron a Maceo con Suecia? ¿Cómo lo encontraron?

Ahora que el Winchester, modelo 1873, está en el Palacio de los Capitanes Generales, en la Plaza de Armas del Centro Histórico de La Habana, Leal Spengler conversa con Granma sobre el camino andado para traerlo de regreso, gracias a la gentileza y constancia de varias personas, tanto de Cuba como de Suecia, y al empuje de este entrevistado ilustre que ha hecho del rescate de nuestra historia el destino de su vida.

“Esto nos llena de orgullo y demuestra que lo que parece imposible puede ser vencido con el respeto que inspira nuestro país”. Y agrega: “el fusil de Antonio Maceo allí era una curiosidad remota, pero para nosotros era una pieza más en el rompecabezas”.

Todo empezó cuando los artistas suecos Anders Rissing y su hijo Víktor, le hablaron al Historiador sobre el arma que se encontraba guardada en el Museo Municipal de la Ciudad de Eskiltsuna, sin que nadie allí lo supiera. Las buenas relaciones tendidas entre ellos durante años y la loable labor de los dos amigos de Cuba en la búsqueda de históricos vínculos de Suecia con la Isla, no dejaban razones para dudar de la veracidad del hecho.

Para Eusebio Leal el rescate del fusil de Maceo demuestra que lo que parece imposible puede ser vencido con el respeto que inspira nuestro país.

De inmediato, comenzaron las gestiones para hallar la pertenencia de Maceo y, claro está, traerla de vuelta. Resulta que el Winchester se hallaba entre 6 000 armas y otras piezas de guerra bien almacenadas desde hacía varios años en el Museo Municipal de la ciudad sueca, donde hasta finales del 2006 radicó el único Museo de Armas de Suecia. Después de su cierre, el armamento fue embalado, su documentación archivada y el personal que podía conocer de la existencia en el sitio del mencionado fusil había sido despedido.

En una petición formal, Leal Spengler escribió al señor Nils Mossberg, director del Museo de Eskiltsuna: “He conocido que usted, dada la importancia que para el pueblo cubano tendría recuperar tan hermoso recuerdo, está en disposición de donarlo al Museo de la Ciudad de La Habana, en cuyas salas se conservan las pocas piezas u objetos que pertenecieron a aquel héroe”.

“La causa de Cuba en el siglo XX gozó de popularidad en el reino de Suecia, y uno de los más destacados artistas de aquel tiempo, el pintor Herman Norman, realizó el único retrato para el que posó el Apóstol José Martí en New York, el cual también conservamos. Anticipadamente deseo agradecer vuestro admirable desinterés”.

Pero, ¿cómo llegó hasta un lugar tan distante el fusil del Titán de Bronce? Al respecto, cuenta el Historiador que cuando Maceo se exilió en Costa Rica, a principios de la década de 1890, se hizo amigo del sueco Ake Sjogren, un ingeniero de minas que laboraba por ese tiempo en “Costa Rica Pacific Gold Mine”, sitio ubicado en las cercanías de la colonia agrícola “Nicoya”, que había sido creada por Maceo, junto a sus hermanos José y Tomás, Flor Crombet y otros patriotas, con el doble propósito de garantizar un medio de vida a las decenas de familias cubanas expatriadas y, al mismo tiempo, facilitar la preparación para la lucha en la Patria avasallada.

Cuando era necesario llevar la producción de oro hasta el Banco de Puntarenas, Ake pedía ayuda a los fornidos cubanos para que le sirvieran de escoltas durante el trayecto. Así nació el vínculo entre ellos y, cuando en marzo de 1895, Maceo sale de Costa Rica con rumbo final hacia Cuba, le regala al ingeniero el moderno fusil, como una prueba de su amistad.

Sobre ese gesto, Leal Spengler apunta: “Sabemos las dificultades para la expedición, la escasez de dinero para comprar armas, pero ese desprendimiento tiene una explicación en el propio carácter del héroe. Para el historiador José Luciano Franco, él era extremadamente dadivoso con sus cosas. Y según palabras literales de Dulce María Loynaz, hija del general Enrique Loynaz del Castillo, Maceo no sabía ahorrar en centavos, cuestión que siempre le reprocharía el general Gómez”.

La conservadora Katia Cruz Rendón calificó de hermoso ejemplar al fusil de Antonio Maceo.

También pudiera pensarse ─—acota después—─ que el fusil perteneció al ingeniero sueco, que se lo entregó al amigo para el resguardo del oro y este al salir de Costa Rica lo devolvió a su dueño. “Sin embargo, la placa de plata incrustada en la culata del Winchester con el nombre de Maceo niega esa hipótesis”.

En este punto del relato continúan quedando cabos sueltos que mi entrevistado sigue atando. “Cuando Ake regresa a Suecia a finales de esa década, llevó consigo el preciado regalo, que le fue dejado en herencia a su hijo Gunnar Sjogren, en el año 1932”.

Se supo luego que Gunnar murió en 1979, pero le había manifestado a Lady Eva Wilson, su hija, el deseo de que el arma retornara a Cuba. Fue finalmente esa honorable señora quien, con extraordinaria bondad, donó el rifle.

A ella también escribió con urgencia el Historiador para mostrarle su agradecimiento: “Sin lugar a dudas, el regreso del arma a Cuba llenará un espacio privilegiado en el Museo de la Ciudad de La Habana, a la vez que devuelve una página perdida de la historia”.

Regresando al curso de la sui géneris narración, al heredar de su padre el Win­chester, Lady Wilson vivía en Inglaterra y para evitar las complicaciones con su transportación, decidió donarlo al antiguo Museo de Armas de Eskiltsuna, sitio donde, ya se sabe, fue ubicado por Anders y Víktor Rissing.

Sin embargo, los mayores desafíos co­menzarían a partir de entonces. Primero, y como buscando una aguja en un pajar, se halló el Winchester de Maceo entre aquellas miles de armas. Para ello Susanne Nickel, especialista del Museo, se unió a sus mejores archiveros y lograron rastrearla finalmente.

Después, hubo que localizar a la dueña, que radica en la Isla de Man, en el Reino Unido, para pedirle que aprobara la donación. Y más tarde vencer los trámites correspondientes para trasladarlo.

Los tropezones iniciales surgieron cuando algunas compañías encargadas de mover paquetes por todo el mundo objetaron la solicitud por tratarse de un arma de fuego. No fue hasta la mañana del 6 de mayo que “un correo diplomático de Cuba, con la debida autorización de las autoridades suecas, salió de Suecia, con el recuerdo imborrable de nuestro Ma­ceo”. Antes, la pieza fue exhibida por última vez en el lugar donde por años estuvo bien resguardada.

El hermoso ejemplar, como lo calificara la conservadora Katia Cruz Rendón con ese amor que delata al pasar su mano sobre el fusil, podrá ser admirado por el público a partir del próximo 26 de junio, en el Palacio de los Capitanes Generales. Allí estará junto a la espada de gala obsequiada al héroe cubano por el general del Ejército costarricense Pablo Quirós Jiménez, su machete, su puñal, sus yugos, su escarapela, su tabaquera; piezas todas de un rompecabezas que, poco a poco, va devolviéndonos la figura inmensa de Maceo, el hombre legendario que, a decir de Leal Spengler, “su solo nombre, sin otro título, obliga a inclinar la cabeza”.

miércoles, 21 de junio de 2017

No serán las amenazas y las exigencias imperiales las que quiebren los troncos de los pinos nuevos

Cubasí - Juventud Rebelde - Miércoles, 21 Junio 2017 05:22


Declaración de la juventud cubana

Cuando el presidente norteamericano Eisenhower aprobó, en 1960, el programa de acción encubierta contra Cuba, con el claro objetivo de destruir la Revolución, ninguno de nosotros había nacido.

No nos tocó vivir esa etapa heroica de resistencia de todo un pueblo, que supo demostrar el valor y la entereza para enfrentar las amenazas y agresiones de todo tipo; por parte de quienes, empeñados en regresarnos a un pasado neocolonial, se habían propuesto por cualquier vía rendir al pueblo que se sacudía el pesado yugo que por años le impusieron.

De la historia aprendimos a admirar y respetar a las sucesivas generaciones de cubanos que han sido consecuentes con esos principios y nos han legado la certeza de que no es este un pueblo que tiemble ante las amenazas, ni es esta una nación que haga concesiones, si ellas entrañan menoscabar la soberanía conquistada.

El pasado 16 de junio, con el torpe e irrespetuoso discurso de Donald Trump, comprendimos con profunda claridad que las alertas martianas y fidelistas sobre las invariables pretensiones del imperio con respecto a Cuba pueden haber mudado de época y de personajes, pero sus esencias son las mismas.

Cuánto desconocimiento o cuánta manipulación política se reflejan en ese mensaje, cargado de odios y burdas mentiras sobre nuestra patria, ¿puede acaso el presidente del país que reúne los más modernos sistemas de información y espionaje desconocer la realidad de un pequeño archipiélago tan próximo a sus costas?

Por qué miente, por qué pretende ignorar que somos una sociedad que aprendió hace muchos años a construir su futuro sin intromisiones ni miedos; por qué se aferra en el ridículo de acusar a un país donde sus jóvenes crecen seguros, sus niños van a la escuela y sus médicos llevan salud gratuita a todos los hogares de aquí o de cualquier rincón del mundo, a pesar de un bloqueo genocida y mundialmente rechazado que ahora se empeña en reforzar.

Nuestra educación y nuestras raíces nos permiten comprender la razón del embuste; descubrir, en ese acto despreciable protagonizado en Miami, la manifestación mezquina del imperialismo, su desprecio por los pueblos del mundo, su intolerancia y su prepotencia.

La juventud cubana está forjada con la unión indisoluble del antimperialismo de Martí, Mella y el Che; con la voluntad inquebrantable de Fidel y de Raúl; con la memoria de tantos cubanos que no permitieron nunca el más mínimo gesto de irrespeto hacia esta tierra, que aún se sacude bajo la hombría de Maceo, presto a muchos Baraguás, mientras queden zanjones al acecho.

Expresamos nuestro total respaldo a la declaración del Gobierno Revolucionario, que con toda contundencia expresa que Estados Unidos no está en condiciones de darnos lecciones. Junto a todo el pueblo seguiremos apostando por la paz, por el respeto mutuo y por la convivencia pacífica de las naciones.

Sentimos el orgullo de sabernos protagonistas de un futuro que estamos en condiciones de construir con nuestra inteligencia y esfuerzo, sin dar cabida a los que sueñan con anexionismos y aplauden vergonzosamente al amo que les paga y desprecia.

Nada de lo dicho, ni nada de lo que se pueda urdir contra la Revolución podrá tener éxito, nuestras aulas, nuestras fábricas, nuestros centros de servicio y de defensa están repletos de jóvenes que nunca le fallarán a su tiempo y a sus desafíos. A ninguno nos es ajeno el compromiso y el patriotismo, sin importar en qué sector trabajemos o qué forma de propiedad tenga nuestra fuente de empleo.

Más de una vez hemos jurado fidelidad a nuestro sistema social socialista y no serán las amenazas y las exigencias imperiales las que quiebren los troncos de los pinos nuevos.

Trump y su morralla miamense


 Bueno, después de la visita que hiciera a Miami, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump --más conocido como el hijo de Putín que vive en La Casa Blanca--, los anti cubanos de la ciudad están que no caben en ellos mismos. Cualquiera diría que han tomado Santiago de Cuba y que avanzan hacia La Habana para tomar el poder en La Plaza de la Revolución. En realidad, todo este show que se ha formado alrededor de la visita y el grotesco discurso pronunciado por Donald, el hijo de Putín, si no fuera que paraliza en cierta medida los avances de la política de acercamiento entre las dos naciones, si no fuera por eso, es para morirse de risa. La euforia de la morralla miamense no tiene ningún basamento. Trump vino a Miami y creó una cortina de humo, detrás de la cual creó mucho ruido, pero con pocas nueces.

Las más importantes medidas que había tomado el Presidente Barack Obama en relación con Cuba se quedaron tal y como estaban. La Embajada se queda en donde estaba, los cubanoamericanos pueden seguir viajando cada vez que quieran a Cuba, pueden seguir mandando las remesas que quieran a sus familiares, pueden traer el ron y los tabacos que deseen, las doce categorías para que los norteamericanos puedan viajar a la isla siguen vigentes, los vuelos regulares y los cruceros seguirán yendo y viniendo, Cuba queda fuera de la lista de los países que apoyan al terrorismo, la compañía que renta habitaciones, Airbnb, lo seguirá haciendo, nada, que el hijo de Putín creó una tremenda fanfarria para, en realidad, hacer muy poco. ¿Que las compañías norteamericanas no pueden hacer negocios con las compañías cubanas administradas por los militares cubanos? Solamente dos de ellas lo estaban haciendo, administrando dos o tres hoteles en La Habana, pero incluso, estas pueden mantenerse allí hasta que se venza el contrato que tienen. No hay ninguna corporación norteamericana grande invirtiendo capital en Cuba y no lo hay, sencillamente, porque el criminal embargo que este país le tiene impuesto a Cuba no se lo permite. Las prohibiciones financieras entre Cuba y los Estados Unidos siguen como estaban.

Cuba podrá seguir, como hasta ahora lo ha hecho, comprando productos agrícolas en este país, aunque, por supuesto, que teniendo que pagar por adelantado las compras, lo cual dificulta y limita las exportaciones. Si el gobierno de los Estados Unidos permitiera que sus productores le pudieran dar crédito bancario a los cubanos, las exportaciones se triplicarían. Esta política perjudica a Cuba porque tiene que importar de lugares más lejanos, pero también perjudica a los agricultores norteamericanos que ven limitadas sus ventas a un mercado tan cercano.

El otro paso que dio Mr. Trump va contra su propio pueblo y contra la emergente empresa privada de la isla. Hace pocos meses, el Presidente Obama había eliminado que los ciudadanos norteamericanos tuvieran que pedir permiso para visitar Cuba dentro de las 12 categorías aprobadas, ahora pueden seguir viajando dentro de esas doce categorías, pero tienen que pedir un permiso especial para poder hacerlo. Eso limita, hasta cierto punto, los viajes. Hay que recordar que Cuba es el único país del mundo al que los ciudadanos norteamericanos tienen prohibido viajar libremente y recordar también que, posiblemente, sea el país más seguro para viajar sin temor. Los llamados cuentapropistas cubanos verán menguadas sus entradas de dinero al reducirse la cantidad de viajeros de este país. Esto es una tremenda contradicción, ya que, por un lado, dicen querer que se incremente la empresa privada y por otro, le limitan sus entradas de dinero.

Así es que Trump vino a Miami a complacer con retórica agresiva y arcaica contra Cuba a la morralla miamense, morralla que es parte integral de la cesta de deplorables que lo apoya en el resto de los Estados Unidos. Eso que hizo en Miami lo ha estado haciendo en el resto del país. Trump, bien aconsejado por su alter ego y consejero principal, Mr. Steve Banon, sabe que cuenta con el apoyo irrestricto de más o menos un sólido treinta por ciento de la población y hacia ella va dirigida su retórica. No le importa lo que piense la mayoría del pueblo norteamericano, lo que le importa es su base política que lo sigue ciegamente.

La morralla miamense no ha tomado Santiago de Cuba como dije al principio de este comentario, pero el hijo de Putín, que por ahora vive en La Casa Blanca, se lo ha hecho creer. Qué despierten de ese sueño, porque seguirán viviendo y muriendo en Miami, bien lejos de la realidad cubana.

*Lázaro Fariñas, periodista cubano residente en EE.UU.

Rusia: Más de 30 batallones están listos para entrar inmediatamente en combate en el oeste del país

https://es.rt.com/56m6
PortadaActualidad

Publicado: 21 jun 2017 10:52 GMT | Última actualización: 21 jun 2017 13:26 GMT

El ministro ruso de Defensa señaló que la situación en la frontera occidental del país tiende a deteriorarse debido al aumento de la actividad militar de la OTAN en Europa del Este.



Igor Zarembo / Sputnik

Más de 30 batallones y compañías tácticas en la región occidental de Rusia están preparados para entrar en acción en caso de combate, afirmó este miércoles el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, citado por la agencia RIA Novosti.

"Son más de 30 batallones y compañías tácticas que están listos para entrar en acción, y están equipados con el personal y los materiales necesarios", dijo Shoigú en la reunión del Ministerio de Defensa mantenida en el enclave ruso de Kaliningrado, en el mar Báltico.

Las provocaciones de la OTAN

El ministro además señaló que la situación en la frontera occidental de Rusia tiende a deteriorarse debido al aumento de la actividad militar de la OTAN en Europa del Este.

"La Alianza del Atlántico Norte está intensificando su presencia en los países del Báltico, están modernizando la infraestructura de sus puertos, aeródromos y otras instalaciones militares", agregó.

También recordó que la OTAN ha decidido desplegar otros cuatro batallones multinacionales "conformados por alrededor de 5.000 efectivos y equipo militar" cerca de las fronteras rusas.

Asimismo indicó que EE.UU. continúa con el despliegue de su sistema de defensa antimisiles en Polonia, que entraría en servicio el próximo año, y otro complejo que ya está en operación desde el 2015 en Rumania.
Un giro peligroso

Desde el pasado 12 de junio tropas de la Alianza llevan a cabo el mayor ejercicio militar multinacional realizado en Lituania en el año, el Iron Wolf 2017, como parte de una serie de maniobras dirigidas a disuadir la supuesta amenaza rusa. En esas maniobras participan más de 5.300 soldados lituanos y de nueve países de la OTAN.

Por su parte, Rusia ha enfatizado en reiteradas ocasiones que los intentos de la Alianza de justificar estos preparativos militares cerca de sus fronteras constituyen un giro peligroso en la carrera armamentista. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha afirmado que la expansión de la OTAN y el despliegue del sistema de defensa antimisiles en Europa están obligando a Rusia a responder, y que Moscú dará una respuesta adecuada a las acciones de la Alianza, con el fin de preservar el equilibrio estratégico.

martes, 20 de junio de 2017

Eurodiputados aprueban Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación UE-Cuba

En este artículo: Cuba, Europa, Política, Relaciones bilaterales, Relaciones Diplomáticas, Unión Europea


Foto: Archivo.

Los eurodiputados dieron hoy un paso más en el acercamiento entre el bloque regional y Cuba, al ser aprobado, con 57 votos a favor, el acuerdo de cooperación bilateral entre la Unión Europea y Cuba.

“Ahora que Trump quiere volver a aislar a Cuba, es necesario que la UE aproveche esta oportunidad para estar más cerca de la isla”, dijo la ponente parlamentaria del acuerdo, Elena Valenciano, al término de
su votación por la comisión de Asuntos Exteriores.

Nueve fueron los votos en contra y dos las abstenciones. Con ello, los eurodiputados aprobaron el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación UE-Cuba, que espera contribuir al impulso del comercio bilateral, el diálogo político y la cooperación económica.

Para su entrada en vigor provisional, a la espera de un largo proceso de ratificación por los parlamentos de los países miembros, como ya hicieron Estonia y Hungría, el pleno de la Eurocámara debe primero ratificarlo. La
votación está prevista en julio en Estrasburgo (noreste de Francia).

En diciembre de 2016, la UE y el país latinoamericano firmaron un primer acuerdo bilateral, que puso fin al anterior marco de relaciones, la llamada Posición Común de 1996 que vinculaba la cooperación europea a las “mejoras de los derechos humanos”.

La UE se encamina así a la reanudación completa de sus relaciones con la isla, pese a las últimas acciones de Estados Unidos.

Este proceso de ratificación parlamentario ocurre en un momento de tensión entre Estados Unidos y Cuba, luego de que Trump endureciera las políticas hacia La Habana, lo que implicó un retroceso respecto al histórico acercamiento entre ambas naciones, iniciado a finales de 2014 por el presidente cubano Raúl Castro y el expresidente estadounidense Barack Obama.

(Con información de Telesur/ AFP)

Canciller de Cuba: "Trump culpa a la isla de todos los males del planeta" (VIDEO)

Publicado: 20 jun 2017 13:30 GMT | Última actualización: 20 jun 2017 16:46 GMT

"El discurso de Trump sobre Cuba ha sido una cacería de brujas: culpa a la isla de todos los males del planeta", señala el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla en una entrevista exclusiva a nuestro canal. ¿Quiénes son hoy los asesores del presidente estadounidense en lo tocante a las relaciones entre Washington y La Habana? ¿Quién se beneficia de las medidas de Trump contra Cuba? ¿Cómo evalúa Parrilla la posición de los países europeos al respecto? 

El viernes pasado, el presidente de EE.UU. Donald Trump ponía fin a la política de acercamiento a Cuba impulsada por su predecesor, Barack Obama. El republicano prevé ahora mantener el embargo contra La Habana y prohibir los viajes particulares de sus ciudadanos a la isla. En esta línea, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla ha declarado a RT que se trata de una política "típica de la Guerra Fría en un mundo que hoy es distinto" y que lo que está haciendo es "replicar lo que han hecho diez presidentes antes que él".

"No veo pragmatismo, porque persiste en realizar actos que en 50 años han demostrado que llevan al resultado contrario que se busca", alerta el canciller. Además, destaca que EE.UU. no podría articular "una política eficiente" hacia América Latina y el Caribe "sin ir hacia las normalizaciones con Cuba". "América no va a ser más grande si el presidente Trump persiste en mutilar los derechos civiles de los estadounidenses. Es retrógrado prohibir los viajes de los estadounidenses a Cuba", añade.

Asimismo, cree que los países europeos apoyarán a Cuba en esta situación, ya que ellos mismos se verían afectados por estas medidas.

"Culpa a Cuba de todo"

Rodríguez critica que la política de EE.UU. es "de doble rasero", porque no se puede hablar de derechos humanos y al mismo tiempo defender el bloqueo a Cuba. Según el canciller, el discurso de Trump fue "una cacería de brujas". "Ha culpado a Cuba prácticamente de todos los males del planeta. No culpó a Cuba del cambio climático porque no lo reconoce, pero nos culpó de todo lo demás", indica.

En relación a las acusaciones que señalan a La Habana por su supuesto papel en la situación de inestabilidad actual en Venezuela, Rodríguez afirma que "los asesores del presidente Trump subestiman al pueblo venezolano y la revolución bolivariana". "Piensan que los demás podrían actuar como ha hecho históricamente el Gobierno de EE.UU. interfiriendo en elecciones, imponiendo dictaduras sangrientas (…) tratando a los gobiernos como si fueran marionetas", concluye Rodríguez Parrilla.

Conferencia de Prensa Bruno Rodríguez ( Texto y video)


Canciller cubano: “No será una Directiva Presidencial de Estados Unidos la que pueda torcer el rumbo soberano de Cuba” 






Foto: @JoseCarlosRguez

Conferencia de prensa ofrecida por Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, desde Viena, Austria, el 19 de junio de 2017, “Año 59 de la Revolución”.


(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)


Moderador.- Bienvenidos a esta conferencia de prensa que ha sido convocada por el ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Excelentísimo señor Bruno Rodríguez Parilla. El Ministro a continuación ofrecerá una declaración en los idiomas español e inglés; posteriormente aceptará algunas preguntas.

Queremos informar que esta conferencia cuenta con servicios de interpretación al inglés. Dicho esto, Ministro, tiene usted la palabra.

Bruno Rodríguez.– Muchas gracias.

Deseo expresar condolencias al pueblo y al gobierno de Portugal, por el desastre que ha costado decenas de vidas humanas; también al gobierno y al pueblo del Reino Unido, por los acontecimientos recientes en Londres.
Expreso nuestras sentidas condolencias al pueblo y al gobierno de Colombia, en relación con el atentado terrorista que ha provocado pérdidas de vidas.

El pasado 16 de junio, el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció en Miami la política que su gobierno ha decidido aplicar en relación con Cuba. El gobierno cubano emitió, por su parte, una declaración oficial. También las organizaciones de la sociedad civil cubana han hecho pronunciamientos.

El Presidente de Estados Unidos aprobó, entre otras, las siguientes medidas: la prohibición de las relaciones económicas, comerciales y financieras de las compañías estadounidenses con compañías cubanas relacionadas con el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior; la prohibición de los viajes individuales de los ciudadanos estadounidenses en la categoría de intercambios “pueblo a pueblo” y una mayor vigilancia sobre el resto de los viajeros.

También la revisión de todos los programas subversivos contra el orden constitucional en Cuba, supuestamente para asegurar su efectividad.

Asimismo, la derogación de la Directiva Presidencial emitida por el presidente Barack Obama en octubre del 2016 que, siendo profundamente injerencista, destinada a alterar el orden constitucional de la República de Cuba, sin embargo reconocía la independencia, la soberanía y la autodeterminación de nuestro país; al gobierno revolucionario cubano como un interlocutor legítimo e igual, y también proponía una relación civilizada destinada a beneficiar a ambos pueblos.

Aquella Directiva, ahora derogada, también declaraba al bloqueo como una política fracasada, que no había funcionado, que no había cumplido sus objetivos y que debía ser eliminada.

Todo esto fue anunciado en el teatro llamado Manuel Artime quien fue el jefe civil de la brigada mercenaria que invadió a nuestro país en Playa Girón o Bahía de Cochinos. Fue en un grotesco espectáculo, salido de la Guerra Fría, ante un reducido auditorio, compuesto por viejos esbirros y ladrones de la dictadura de Batista, mercenarios de la brigada de Playa Girón, terroristas, politiqueros y “vividores”.

El presidente Trump saludó por su nombre a algunos, se rodeó de otros en el momento de la firma o los tuvo a su lado. Entre ellos, a un terrorista detenido en 1995 en California, con un arsenal de armas para realizar actos violentos, que estuvo involucrado en un atentado contra el presidente Fidel Castro Ruz en 1997; otro fue parte de una infiltración armada a Cuba en 1974; un tercero fue el autor de acciones terroristas y ataques piratas en el mar contra pescadores cubanos, entre 1972 y 1975.

También estuvo la esposa de un sargento torturador de la dictadura de Batista, designado como uno de los que financió la cadena de bombas contra objetivos turísticos en Cuba, que explotaron en 1977, precisamente en el periódico The New York Times, por el conocido terrorista Posada Carriles, en una entrevista. Posada Carriles fue el autor, como se conoce, de la explosión en pleno vuelo de un avión civil de Cubana de Aviación en 1976, el primer acto terrorista contra una aeronave en vuelo.

Varios de estos personajes trabajaron en su momento para la CIA norteamericana.

Protesto enérgicamente ante el gobierno de Estados Unidos por este escarnio y lo emplazo a confirmar o a desmentir si estos terroristas que he mencionado estuvieron al lado o no del presidente Trump. Es un escarnio al pueblo cubano, al mundo y a las víctimas del terrorismo internacional en todas las latitudes.

Cuando el Presidente de Estados Unidos en ese show aludió al padre del desafinado violinista que interpretó el himno de Estados Unidos, omitió decir que el capitán Bonifacio Haza, mencionado reiteradamente por el presidente de Estados Unidos, asesinó directamente a los jóvenes Carlos Díaz y Orlando Carvajal durante los finales de la dictadura de Batista y participó personalmente en el asesinato del conocido luchador revolucionario Frank País, también de su compañero Raúl Pujol, y, en otro momento, del hermano menor de Frank País de solo 19 años. Es una ofensa que nuestro pueblo no podrá olvidar.

Completaron el público, de relleno, algunos agentes extranjeros que, dentro de Cuba, son pagados por agencias del gobierno de Estados Unidos. Son los nuevos mercenarios.

Fue indignante ver a ese público anexionista y plattista responder a cada frase contra Cuba, coreando “U.S.A., USA”.

Sin dudas, la política del presidente Trump marca un retroceso en las relaciones bilaterales. Así lo reconocen innumerables voces dentro y fuera de los Estados Unidos, que mayoritariamente están expresando un rotundo rechazo a los cambios anunciados.

Anticipo que dichas medidas afectarán las relaciones del gobierno de Estados Unidos con la América Latina y el Caribe y dañarán gravemente la credibilidad de su política exterior.

Estas medidas impopulares, francamente impopulares, ignoran el apoyo mayoritario al levantamiento del bloqueo y a la normalización de relaciones con Cuba por parte de miembros del Congreso norteamericano, muchos de ellos republicanos; del sector empresarial, de las organizaciones diversas de la sociedad civil norteamericana, de la emigración cubana, la prensa, las redes sociales, y, en general, la opinión pública.

El presidente Trump, nuevamente mal asesorado, que había perdido el voto de los cubanos en los condados de mayor concentración de residentes cubanos durante la elección presidencial en la Florida, que perdió el voto cubano en la Florida, toma decisiones que solo favorecen intereses mezquinos de una envejecida y extremista minoría de origen cubano y de un puñado de políticos.

Cualquier análisis mesurado lleva a anticipar que, como en el pasado, las medidas anunciadas no cumplirán los objetivos que se proclaman, sino lo contrario: restringirán las libertades de los ciudadanos estadounidenses, costarán más dinero a los contribuyentes, reducirán las oportunidades de sus compañías y empresarios frente a su competencia, perderán ingresos y empleos.

Es necesario esperar a que el gobierno de Estados Unidos dé a conocer las regulaciones que instrumenten esas medidas antes de opinar sobre su alcance y profundidad.

Dichas medidas desconocen también la opinión abrumadoramente mayoritaria del pueblo cubano que desea tener una mejor relación con el pueblo estadounidense, provocarán daños humanos y privaciones, afectarán a las familias cubanas. Traerán daños económicos no solo a las empresas estatales en Cuba, sino también a las cooperativas y dañarán especialmente a los trabajadores por cuenta propia o privados. Harán daño también y aumentarán la discriminación contra la emigración cubana asentada en Estados Unidos.

Parece infantil la predicción de que con esta política podrían separar al pueblo del gobierno o a los ciudadanos de nuestras gloriosas Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, que son el pueblo uniformado. Al contrario, estas medidas refuerzan nuestro patriotismo, nuestra dignidad, nuestra decisión de defender por todos los medios la independencia nacional en el espíritu de José Martí, Antonio Maceo y Fidel Castro Ruz.

Cuba rechaza enérgicamente las nuevas medidas que endurecen el bloqueo, lo que denunciaremos en la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas, porque es injusto, inhumano, genocida, extraterritorial y violatorio del Derecho Internacional y la soberanía de todos los Estados.

Rechazo rotundamente la manipulación política y el doble rasero en el tratamiento de los derechos humanos por parte del presidente Trump. El gobierno de Estados Unidos no tiene autoridad moral, no puede dar lecciones sobre derechos humanos ni sobre democracia. Cuba tiene mucho que mostrar y opinar al respecto.

Las nuevas medidas no son en nada democráticas. Según recientes encuestas norteamericanas, el 73% de los estadounidenses apoya el levantamiento del bloqueo, el 63% de los cubanos residentes y el 62% de los propios republicanos —curioso: el 62% de los propios republicanos. Favorecen la normalización de los vínculos bilaterales el 75%, tres cuartos, de los norteamericanos; el 69% de los cubanos residentes y el 62% de los republicanos.

Entre los cubanos en Estados Unidos, mientras más jóvenes, más apoyo al levantamiento del bloqueo y a la normalización.

Sin embargo, las nuevas medidas refuerzan la prohibición de viajar como turistas a Cuba a los norteamericanos y restringen sus libertades civiles, cercenan la libertad de viajar de los norteamericanos.

En materia de derechos humanos, en Estados Unidos son numerosos y sistemáticos los asesinatos, brutalidad y abusos por parte de policías, en particular contra afrodescendientes. Son conocidas las restricciones al derecho a la salud, la desigualdad salarial contra las mujeres, la falta de cobertura de educación, la casi ausencia de sindicalización, la represión contra inmigrantes y refugiados, la marginación de las minorías y la creciente discriminación de la cultura y la religión islámicas.

Son frecuentes los crímenes de guerra y los asesinatos de civiles en las agresiones e intervenciones militares estadounidenses. Son brutales la prisión, sin sentencia de tribunales. y los hechos masivos y sistemáticos, de tortura cometidos en la Base Naval de Guantánamo.

Reitero la voluntad de Cuba de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo y de negociar los asuntos bilaterales pendientes con Estados Unidos, sobre la base de la igualdad y el absoluto respeto a nuestra independencia y soberanía.

Como se demostró con los avances alcanzados en los últimos dos años, Cuba y Estados Unidos, pueden cooperar y convivir civilizadamente, respetando las profundas diferencias entre los gobiernos y promoviendo todo aquello que beneficie a ambos países y pueblos.

Continuaremos nuestros esfuerzos junto a las personas de buena voluntad en Estados Unidos, que son la amplia mayoría. Pero advierto: Cuba no realizará concesiones inherentes a su soberanía e independencia, no negociará sus principios ni aceptará condicionamientos, como no lo ha hecho nunca, jamás, a lo largo de la historia de la Revolución. Como establece la Constitución de la República de Cuba, jamás negociaremos bajo presión o amenaza.

Actuaremos invocando la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno de la región, en enero de 2014, en La Habana, que reconoce el derecho inalienable de los Jefes de Estados a decidir su sistema político, económico, social y cultural; rechaza la intervención y la injerencia extranjera en los asuntos internos y se opone y condena la amenaza y el uso de la fuerza.

No será una Directiva Presidencial de Estados Unidos la que pueda torcer el rumbo soberano de Cuba, como no pudieron hacerlo más de 50 años de agresiones, terrorismo de Estado, bloqueo, guerra mediática y subversión. Hemos pasado por todo, nuestro pueblo ha pasado ya por todo y ha corrido todos los riesgos, ¿con qué podrían amenazarnos hoy que no hayan hecho ya antes y fracasado?

En Cuba, por cierto, nadie estaba en vilo esperando el anuncio imperial. Nuestro pueblo trabajaba con normalidad, la política exterior funcionaba, mostramos respeto a Europa en esta visita. De hecho, el pueblo cubano, estrechamente unido a su Partido Comunista, debatía y enmendaba por estos días los proyectos de Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista y el Plan de Desarrollo hasta el 2030 y se convocaron a las muy próximas elecciones generales del Poder Popular.

Los cambios que sean necesarios en Cuba los decidirá soberanamente el pueblo cubano: únicamente el pueblo cubano, como siempre lo ha hecho. No pediremos a nadie opinión ni permiso.

Muchas gracias.

Moderador.- A continuación el Ministro accederá a responder algunas preguntas. Por favor, recordamos que es necesario que se identifiquen, que hagan uso de los micrófonos que hemos dispuesto a ambos lados de la sala. Abrimos la sesión.

George Jahn (AP).- Tengo una pregunta relacionada con la prohibición de los estadounidenses de enfrascarse en relaciones con el Ejército. ¿Acaso Cuba está dispuesta a imponerles nuevos impuestos a las personas que estén dispuestas a hacer negocios en Cuba, y si aceptará devolver a Assata Shakur como reclama Estados Unidos?

Bruno Rodríguez.- Las medidas anunciadas, como ya he dicho, dañarán fundamentalmente a los ciudadanos estadounidenses y a las compañías norteamericanas. El gobierno cubano considerará las medidas a adoptar en el momento oportuno. Habrá que esperar a que el gobierno de Estados Unidos emita las regulaciones correspondientes para analizar el alcance de dichas medidas.

Contrariamente a los objetivos que se invocan, las medidas no solo constituyen un retroceso en la relación bilateral, sino que dañarán a los sectores con los que los empresarios norteamericanos prefieren relacionarse en nuestro país.

Con relación al tema de los llamados “fugitivos estadounidenses en Cuba”, puedo reafirmar que, en uso de la Ley Nacional y del Derecho Internacional y de la tradición latinoamericana, Cuba ha concedido asilo político o refugio a luchadores por los derechos civiles de Estados Unidos. Por supuesto que estas personas no serán retornadas a Estados Unidos, que carece de base legal, política y moral para reclamarlo.

En segundo lugar, ciudadanos estadounidenses que cometieron delitos en Cuba, como el secuestro de aeronaves, fueron sancionados por tribunales cubanos y cumplieron largas penas de privación de libertad en Cuba. Por decisión unilateral y en acto de buena voluntad, el gobierno cubano en los últimos años ha retornado a Estados Unidos a 12 ciudadanos norteamericanos fugitivos de la justicia estadounidense.

Vincent Montagud (Telesur).– Quería decirle, Canciller, que ha pasado mucho tiempo, son dos momentos históricos diferentes, pero ¿por qué cree que el presidente Trump regresa ahora a esta retórica, claramente, de la Guerra Fría? En segundo lugar, si me permite, aunque parezca una paradoja, el propio presidente Trump ha dicho que podría estudiar mejoras en las relaciones si se producen avances concretos —ha dicho textualmente— en ciertos temas domésticos. La pregunta es: ¿estaría dispuesto el gobierno de Cuba a negociar un nuevo tratado con la administración Trump?

Muchas gracias.

Bruno Rodríguez.- Habría que preguntarle al presidente Trump cuáles son sus motivaciones reales para haber realizado estos últimos actos. No sé si él podría decirlo en público. No sé si el Presidente de Estados Unidos ha sido mal asesorado y si alguien le ha “vendido” la idea de que él ganó el voto de la Florida con el voto cubano o debido al voto cubano. Si eso le han dicho, lo han engañado. Están los datos relacionados con el resultado de las elecciones en los cinco condados de mayor densidad de electores cubanos en la Florida y en todos el presidente Trump perdió el voto mayoritario, es decir, perdió las elecciones en los condados de origen cubano. Hay datos de encuestas y los propios datos de los resultados electorales. Se puede afirmar categóricamente que el presidente Trump no ganó el voto cubano, y no ganó la Florida debido al voto cubano, sino a otros sectores electorales.

Como he dicho, Cuba está dispuesta al diálogo, a la cooperación y a la negociación de los asuntos pendientes de naturaleza bilateral, de la misma manera que rehusará negociar cualquier asunto inherente a la soberanía, a la independencia, a la autodeterminación del pueblo cubano.

De la misma forma que el gobierno cubano no reclamará al gobierno de Estados Unidos como condición para negociar, que cambie elementos muy impopulares y que no nos gustan nada de su política doméstica, ni que pare las guerras internacionales en las que está involucrado, ni a que tenga un mejor patrón de garantías al ejercicio de los derechos humanos en su propio país o a que deje de conculcar los derechos humanos en diferentes latitudes.

Esperamos que el gobierno norteamericano no cometa el error de pretender que Cuba haga cambios internos para favorecer acuerdos o negociaciones.

El presidente Trump dijo consistentemente durante toda la campaña electoral que él apoyaba el cambio de política hacia Cuba; pero que buscaría “un mejor arreglo”, un mejor trato con nuestro país. Un mejor trato significaría levantar el bloqueo, devolver el territorio de la Base Naval de Guantánamo, aceptar el concepto de compensaciones mutuas que beneficiaría mucho a los propietarios estadounidenses certificados, por las nacionalizaciones de la década del 60.

De otra parte, es falso afirmar que el presidente Barack Obama hizo concesiones a Cuba. Él mantuvo en lo fundamental el bloqueo a Cuba y trató de avanzar los intereses norteamericanos, incluso, de subvertir el orden constitucional en nuestro país. El presidente Trump debería reconocer o debería saber que un cambio favorable, que la continuidad del proceso de normalización, que el levantamiento del bloqueo favorece los intereses nacionales de Estados Unidos, los intereses de los electores norteamericanos, los intereses de los que pagan los impuestos en Estados Unidos, que sostienen al gobierno, y por tanto, que no haría ningún favor a Cuba sino se atendría a los propios intereses norteamericanos y al Derecho Internacional.

De manera que sí, en efecto, hay disposición a negociar con el gobierno de Estados Unidos, a tratar de resolver los temas bilaterales que afectan a ambos países, pero sobre base de absoluta igualdad soberana y de completo respeto a nuestra soberanía e independencia.

Luisa María González García (Prensa Latina).- Buenas tardes, Ministro, si me lo permite, tengo dos preguntas.

La primera, como usted señalaba en su discurso, numerosos sondeos muestran la voluntad creciente en la sociedad norteamericana de avanzar en el acercamiento hacia Cuba. ¿Cree usted que teniendo en cuenta este contexto particular las medidas anunciadas por Trump sean sostenibles en el futuro?

La segunda es con respecto a la posición de Cuba. Cuba ha reiterado, usted lo acaba de reafirmar, la voluntad de diálogo siempre sobre la base del respeto mutuo y de la igualdad de condiciones, ¿por qué mantener esta postura cuando ya no se tiene un interlocutor dispuesto dialogar en estos mismos términos?
Muchas gracias.

Bruno Rodríguez.- Las medidas que acaba de anunciar el presidente Trump y cuyo alcance habrá que ver en las regulaciones, son absolutamente insostenibles. Primero, porque hay una tendencia histórica que establece la época en la que estamos viviendo. El bloqueo es una pieza de la Guerra Fría; es criminal, es genocida, según la Convención de Ginebra contra el Genocidio. En segundo lugar, es absolutamente injusto y arbitrario. Es una gruesa violación sistemática, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todos los cubanos, daña a las familias cubanas, provoca daños humanos y privaciones.

De otra parte, el bloqueo daña los intereses de los ciudadanos norteamericanos, de sus compañías, de sus empresarios y constituye también una violación de las libertades civiles y los derechos políticos de los ciudadanos norteamericanos a los cuales se les prohíbe viajar a Cuba y, únicamente, a Cuba.

De manera que hay una tendencia histórica: ¿Será durante el gobierno del presidente Trump o será durante el siguiente? Pero no hay duda de que la historia, la época, obligará a un gobierno de Estados Unidos a levantar el bloqueo y a normalizar las relaciones con Cuba. Y nosotros tendremos toda la paciencia, la resistencia y la decisión para esperar a que ese momento llegue y, sobre todo, para trabajar activamente para que eso ocurra, con la compañía de la amplia mayoría del pueblo estadounidense, de la emigración cubana y de la comunidad internacional; por decisión soberana y sentimiento muy ampliamente mayoritario, por consenso de nuestro pueblo.
No se sabe si este gobierno será un interlocutor válido o no, será una decisión que tendrá que tomar el gobierno de Estados Unidos. Ello actuará en su beneficio o en su perjuicio, según decida, pero Cuba tiene la disposición al diálogo, a la cooperación y a la negociación sobre bases de absoluta igualdad y respeto.

Brinley Bruton (NBC).- Muchas gracias, señor Ministro, ¿me haría el favor de responder en inglés, si no le importa, por favor? Le voy a hacer la pregunta en inglés también. Gracias.

La semana pasada la NBC informó, de manera exclusiva, sobre la amplia cooperación entre Cuba y Estados Unidos que le permitió al Departamento de Seguridad Interna en Estados Unidos luchar contra las personas que estaban usando las tarjetas de créditos para propósitos no válidos. ¿Podría esto cambiar como resultado de las decisiones tomadas por el presidente Trump?

Bruno Rodríguez.- No tengo noticias de que las decisiones del gobierno estadounidense incluyan la denuncia de las decenas de acuerdos firmados en los últimos años entre ambos gobiernos Tampoco conozco que haya ninguna medida dirigida a impedir la cooperación bilateral, en particular en el área de seguridad nacional y aplicación de la ley. Mal haría, dañaría gravemente los propios intereses de Estados Unidos y de sus ciudadanos, si el gobierno norteamericano impidiera o se desasociara de la cooperación con Cuba, que es un país vecino y que contribuye a la estabilidad regional, a la solución de problemas regionales y hemisféricos, que ha sido víctima y que lucha activamente contra el terrorismo internacional; el tráfico contra las drogas; contra el tráfico de personas; contra los delitos que se cometen en el ciberespacio; contra el uso de medios digitales desde un país para atacar, de manera disimulada, a un tercero; contra delitos de fraude, de lavado de activos financieros, en los cuales, necesariamente, hay una coincidencia de intereses de los países del continente.
De manera que puedo reafirmar que Cuba se atendrá, honrará los acuerdos que han sido firmados y reitera la disposición a negociar y firmar acuerdos de cooperación en otras áreas. Porque nuestra lógica es la de respetar civilizadamente las grandes diferencias que existen entre nuestros gobiernos, pero avanzar en todo lo que se pueda en beneficio de ambos pueblos, en beneficio del interés nacional y del pueblo cubano.

Moderador.- Ministro, hemos recibido una pregunta desde La Habana, se trata del periódico Juventud Rebelde, la ha enviado vía correo electrónico. Si me permite le doy lectura, dice:

“Ministro, el Presidente de Estados Unidos se quiere presentar como defensor del pueblo cubano y alega que las medidas que acaba de adoptar, como parte de su política contra Cuba, no afectarán a la población cubana, sino solo a las empresas estatales vinculadas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior; sin embargo” —y se pregunta Juventud Rebelde—, “¿acaso el recrudecimiento del bloqueo no afecta la vida económica y social en general del país, y, por ejemplo, una mayor limitación de los viajes a Cuba desde Estados Unidos no afectaría a todas las modalidades de gestión económica en Cuba, incluyendo al sector cuentapropista?”

Bruno Rodríguez.- Bueno, tiene un gran sentido del humor. Es evidente que las medidas que está aplicando el gobierno de Estados Unidos dañarán al pueblo cubano, y dañarán especialmente a los sectores con los que el gobierno de Estados Unidos declara que tiene más interés en relacionarse.

En Cuba, será imposible dañar al sector estatal de la economía sin dañar gravemente al sector cooperativo, de cuentapropia o de pequeños negocios privados, en particular en los ámbitos que tocan algunas de las medidas, como la prohibición de viajes individuales bajo la licencia “pueblo a pueblo” a los estadounidenses.

Habría que pensar que el gobierno de Estados Unidos se ocuparía más de los intereses de sus ciudadanos, que de los cubanos, como ha ocurrido siempre en el pasado, pero estas medidas, sin duda, dañan el interés de los estadounidenses.

Es curiosa la paradoja porque el Presidente de Estados Unidos ha dicho que su prioridad son los ciudadanos estadounidenses, es la creación de empleo; es favorecer, frente a la competencia, las oportunidades para las compañías y empresarios estadounidenses.

Con estas medidas, está haciendo exactamente lo contrario. ¿Cuáles serán sus motivaciones, pensar quizás en el voto de un sector cubano en Estados Unidos, en una minoría envejecida e ilegítima? ¿Querrá conseguir algunos votos que le son indispensables en el Senado? Sería una buena pregunta para hacerle al Presidente de Estados Unidos.

Pero no hay duda de que estas medidas van a contrapelo de la propia plataforma que el Presidente de Estados Unidos propuso a sus electores y supuestamente de las razones por las que ganó el voto del colegio de representantes, porque habría que recordar que el presidente Trump no ganó el voto electoral, ganó la Presidencia con menos votos que su contrincante. Así es la democracia en Estados Unidos.

Boris Kuznetsov (Rusia Today).- Buenas tardes, señor Canciller.

La pregunta es: Dando marcha atrás en la normalización de las relaciones con Cuba, Donald Trump de hecho está resucitando esa vieja política retórica de la Guerra Fría. En este sentido, otros países debían reaccionar de alguna manera para contrarrestar esa política agresiva de Donald Trump.

Porque, por ejemplo, en Rusia, sí han declarado que todo eso conduce a una nueva Guerra Fría, esa política contraproducente contra Cuba.

Bruno Rodríguez.- El presidente Trump se ha presentado como un renovador, ganó las elecciones en Estados Unidos ofreciendo un cambio a los norteamericanos. Lo que ha hecho con Cuba no es innovar, no es nada creativo; lo que ha hecho con es regresar a la política de 10 gobiernos de Estados Unidos, que es, además, no solo una política que ha fallado, en el tiempo, en acercar a Estados Unidos a los objetivos que se propusieron. Un conocido senador republicano dijo: Bueno, 50 años de una política que no da resultado es razón suficiente para cambiarla. Y eso fue lo que hizo el presidente Obama.

Es famoso el adagio de que probar, probar y probar, una y otra vez, a hacer lo mismo, esperando alcanzar un resultado distinto no tiene el menor sentido, decía Einstein.

De manera que no hay duda de que estas políticas rescatan témpanos de la Guerra Fría. Habría que preguntarse si solo en la política hacia Cuba. Yo veo alarmantes circunstancias en la situación internacional, crecientes amenazas a la paz y la seguridad internacionales, creciente inestabilidad, proliferación de conflictos, aumento de los arsenales nucleares y de los gastos armamentísticos. Veo también una profunda ignorancia de la manera con que habría que lidiar con las causas de esos problemas, incluido el del terrorismo internacional, cuya única solución uno la ve a través de la cooperación internacional y no de la guerra. De la misma forma que las políticas en relación con la egoísta y brutal restricción del comercio o la renuncia del Acuerdo de París sobre el cambio climático, que es una amenaza existencial para la especie humana, indican que, en efecto, el planeta se acerca a una situación convulsa.

Su Santidad, el Papa Francisco, ha dicho con razón que el mundo ya está en una Tercera Guerra Mundial por etapas. Hay razones, sin lugar a dudas para preocuparse y, sobre todo, para actuar, incrementar la cooperación internacional, para movilizar la conciencia mundial por la supervivencia de la especie humana y por cambiar este orden internacional que es incompatible con ella misma, que es totalmente irracional, insostenible y que amenaza gravemente a la paz mundial.

Muchas gracias.

Moderador.- Muchas gracias por haber asistido a la conferencia.

Vea en video la Conferencia de Prensa del Canciller cubano:

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